Qué incluye la versión esencial.
Qué significa realmente “a medida”.
No significa añadir complejidad. Significa tomar decisiones desde el negocio: qué debe entender el usuario, qué necesita comparar, qué acción queremos provocar y qué deberá poder ampliarse después.
La estructura visual, los componentes y el código se adaptan al proyecto. Así evitamos que todas las marcas se vean iguales y que una necesidad futura obligue a rehacer la base.
Un proceso corto con decisiones visibles.
- Diagnóstico: objetivo, audiencia, oferta, referencias y funcionalidades.
- Arquitectura: mapa de contenidos y recorrido de conversión.
- Dirección visual: primera pantalla y sistema gráfico antes de producir todo.
- Desarrollo: responsive, formularios, SEO técnico y analítica.
- Revisión y publicación: pruebas, ajustes, dominio y medición real.
Qué puede hacer variar el presupuesto.
El precio aumenta cuando crece el trabajo que el sistema debe realizar o la cantidad de contenido que debemos producir. Ecommerce, reservas complejas, conexión con software externo, cuentas de usuario, varios idiomas, migraciones y aplicaciones internas necesitan un alcance específico.
Antes de presupuestar, separamos lo imprescindible para lanzar de lo que puede incorporarse en una segunda fase.
Preguntas antes de decidir.
01¿El precio incluye dominio y alojamiento?+
Configuramos dominio, publicación y seguridad. El coste de servicios externos se detalla por separado para que siempre sepas qué pagas y a quién.
02¿Puedo modificar contenido después?+
Definimos qué contenidos deben ser editables y elegimos la solución más sencilla para gestionarlos sin comprometer diseño o rendimiento.
03¿Cuánto tarda?+
Una web esencial suele requerir varias semanas, según contenido, revisiones e integraciones. El calendario se acuerda antes de empezar.
Cuéntanos qué debe conseguir tu nueva web.
Te devolvemos un alcance claro, prioridades y una estimación sin convertir la primera llamada en una presentación eterna.
